Introducción
El plástico es uno de los materiales más versátiles y utilizados a nivel mundial gracias a su durabilidad y bajo costo de producción. Sin embargo, estas mismas características lo han convertido en uno de los mayores problemas medioambientales de nuestra era. La acumulación de plásticos de un solo uso en vertederos y entornos naturales requiere una acción inmediata a través de la reducción, reutilización y un sistema de reciclaje eficiente.
Desarrollo
El reciclaje de plásticos comienza con la correcta separación en el origen (hogares o escuelas). Es vital que los envases, como botellas de PET (bebidas) o envases de HDPE (limpieza), se entreguen limpios, secos y aplastados. Una vez en la planta de reciclaje, los plásticos son clasificados por tipo de resina y color. Luego, pasan por un proceso de triturado donde se convierten en pequeñas hojuelas (flakes). Estas hojuelas se lavan nuevamente para eliminar impurezas y se funden para crear «pellets», que son pequeñas esferas de plástico reciclado que servirán como materia prima para la industria, cerrando así el ciclo de vida del material.
Datos importantes
Microplásticos: Si el plástico no se recicla y termina en los océanos, con el tiempo y el sol se fragmenta en microplásticos, partículas diminutas que son ingeridas por los peces y que, eventualmente, llegan a la cadena alimenticia humana.
Lenta degradación: Una botella de plástico puede tardar entre 100 y 500 años en degradarse completamente en la naturaleza.